Pregón 2026

Pregón de Semana Santa.
Autoridades, representantes de nuestras queridas Hermandades y Cofradías, vecinos, amigos y visitantes.
Buenas tardes a todos. Es para mí un honor tomar la palabra en este día en el que el corazón se nos llena de recuerdos y de fe. Nos hemos reunido para conmemorar la Pasión y Muerte de Nuestro Señor; para darle voz a esa memoria viva que es nuestra Semana Santa.
Si cerramos los ojos, todavía podemos ver la Semana Santa que vivieron nuestros mayores. Aquellos tiempos en los que todo se resumía en el Jueves y el Viernes Santo. Tiempos de humildad y esfuerzo, donde bastaban cuatro pares de hombros curtidos para portar nuestras imágenes. Nunca faltaba un hombro dispuesto, una mano amiga, para que el Señor y la Virgen recorrieran nuestras calles para alegría de los vecinos.
¿Quién no recuerda aquellas bandas de cornetas y tambores? Cuando el Jueves Santo por la tarde empezaban a sonar, decíamos con ilusión: "¡Ya llega la recogida de banderas, vamos a verla!". Era el momento de los encuentros, de las promesas entre vecinos: "¿Vas esta noche a la procesión?", "Claro que voy, guárdame un sitio por si llego tarde". Y allí íbamos, con nuestras sillas al hombro, buscando el mejor rincón, sintiendo un orgullo inmenso por ver el fruto del trabajo de tanta gente buena.
Hoy los tiempos han cambiado. El mundo ha evolucionado y nuestra Semana Santa ha crecido con él. Tenemos más hermandades, tronos más majestuosos, nuevas imágenes y, sobre todo, una juventud cofrade que derrocha energía y cariño en cada detalle.
Para que nuestra Semana Santa brille con todo su esplendor, no hace falta mirar hacia fuera. Yo sé que hay imágenes más famosas, con nombres de escultores renombrados o procesiones que desfilan con más lujo. Pero escuchadme bien: aunque haya otras con más renombre, iguales que las nuestras... ¡ninguna!
Pero recordad: el Señor nos quiere unidos. Vuestro trabajo hoy es el referente de las generaciones de mañana. Sois el ejemplo a seguir para que las familias que nos visitan cada año se vayan diciendo: "Merece la pena venir a Cuevas del Almanzora". Que vean que aquí se trabaja con fe, que cada año nos superamos y que, aunque como humanos podamos equivocarnos, tenemos la sabiduría de rectificar y seguir adelante por nuestro pueblo.
Hacer Hermandad es, como la palabra indica, actuar como hermanos. Con fe, buen corazón y arrimando el hombro para resolver los problemas entre todos. La unión hace la fuerza y hace que la fe se fortalezca. Que vuestra unión sea tan fuerte que no se pueda romper.
La Semana Santa es un proyecto en común por nuestros vecinos y por esos pequeños que nacen y ya llevan su medalla al cuello. Que puedan decir con alegría: "Soy de los Azules, soy del Cristo del Perdón, yo de San Juan, del Nazareno, de la Humildad y Paciencia o yo soy de María". Pero que lo digan con alegría, trabajando todos por lo mismo.
Sigamos trabajando unidos, con el corazón puesto en nuestras imágenes y el alma en nuestras calles. Que el orgullo de ser de este pueblo sea el motor que nos mueva siempre.
Muchas gracias y que tengan todos una brillante y sentida Semana Santa. Que el Señor y la Virgen Santísima protejan nuestro pueblo, a nuestros hijos y familias.
¡Viva la Semana Santa de Cuevas del Almanzora!